S U M A R I O
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Phnom Penh, capital de Camboya
El That Luang de Vientiane
Los nombres en birmano
El picante en la cocina thai
¿Cómo viajar?
Malditos visados
Este mes en TIVOLI'S BISTRO... Manú año Nuevo Thai
 
 
Phnom Penh, capital de Camboya

Capital de Camboya desde el abandono de Angkor en el S. XV, Phnom Penh situada en la confluencia del Mekong y el Tonle Sap, fue antaño la mas centelleante ciudad francesa de Indochina. La guerra y la afluencia de refugiados hicieron aumentar su población de medio millón de personas en 1970 a más de dos millones en 1975. Cuando ese mismo año los khmeres rojos tomaron el poder, la capital fue vaciada y sus habitantes deportados al campo. Durante los cuatro años siguientes decenas de miles de habitantes de Phnom Penh, la mayor parte de las gentes instruidas de la ciudad, fueron masacradas. En 1979 con la llegada de los vietnamitas la ciudad fue repoblada. Hoy Phnom Penh es una gran ciudad que intenta pasar página de su terrible pasado y tomar el tren de la modernidad. Como curiosidad hay que recordar que en el mes de Enero de 2003 se inauguraron las primeras escaleras mecánicas de toda Camboya en unos almacenes de la capital. Fue necesario poner unas azafatas para enseñar a la gente como había que subir por ellas.
Contra lo que pudiera creerse al ser una ciudad asentada en los márgenes de dos ríos, no es demasiado fácil orientarse en Phnom Penh. Hay que buscar los puntos de referencia de los grandes bulevares. Pero aun así, la ausencia de elevaciones no facilitan la labor. El transporte público es escaso y las distancias enormes. No nos quedará más remedio que recurrir a los numerosísimos taxi-moto. Por un dólar (el doble de lo que cobran a un camboyano) nos llevarán prestamente a cualquier parte. Los conductores se ofrecerán para esperarnos, venir a recogernos horas más tarde e incluso nos facilitarán su teléfono para que los podamos localizar a cualquier hora. Sin duda una versión un tanto peculiar del radio-taxi.
No hace muchos años, para visitar Angkor era imprescindible pasar por Phnom Penh. Actualmente, los vuelos directos a Siem Reap pueden evitarnos la visita a la ciudad. Pero no estar, aunque sea un solo día, en Phnom Penh es un error. La ciudad no carece de atractivos y, además, Phnom Penh es un mundo dentro de otro mundo. Nada que ver con el resto. Camboya y Phnom Penh parecen dos países diferentes.

A orillas del Tonle Sap

Una calle de Phnom Penh

¿Qué hay que ver en la ciudad?. Sin duda un monumento emblemático es el Palacio Real con su espectacular Salón del Trono, edificio coronado con una torre de 59 metros de alto inspirado en el Bayon de Angkor. Pero más espectacular aún es la Pagoda de Plata que debe su nombre a las 5000 baldosas de plata de 1 kg. de peso cada una. Edificada en 1892 por el rey Norodom y reconstruida en 1962 se inspira en el Wat Pra Kheo, el Templo del Buda de Esmeralda de Bangkok. Aunque fue destruida casi en un 60 % durante el régimen de Pol Pot todavía nos muestra el esplendor y la riqueza de la civilización khmer. Se accede a ella por una escalera de mármol de Italia. En el interior, el Buda de Esmeralda en un trono dorado. Delante, el Buda de Oro decorado con 9584 diamantes, uno de 25 kilates con un peso total de 90 kg.
Antes de visitar Angkor se impone una visita al fantástico y muy bien estructurado Museo Nacional (Museo de las Bellas Artes), situado muy cerca del Palacio Real. Allí podremos admirar las obras de arte de la civilización Khmer, en especial las esculturas del periodo pre-angkoriano (S. IV y IX), el periodo Indravarman (S. X-XIV) y periodo post-angkoriano (después del S. XIV).
Otro museo completamente difirente es el de Tuol Sleng, la antigua escuela que fue convertida en 1975 por las fuerzas de seguridad de Pol Pot en un centro de detención conocido como Prisión de Seguridad 21. Fue el lugar de detención y tortura más grande del país. Más de 17000 personas que pasaron por estas dependencias fueron deportadas y, mas tarde, exterminadas en Chooeung Ek. Los prisioneros que morían bajo la tortura eran enterrados en fosas comunes en el mismo recinto de la prisión. El museo guarda muchos testimonios (incluyendo fotografías) de este periodo y de las barbaridades que aquí se cometieron. La visita es muy dura y no es extraño ver a los turistas salir del recinto con lagrimas en los ojos.
Tampoco faltan templos en la ciudad, El más importante es el Vat Phnom erigido en una colina del mismo nombre. Con una altura de 27 m. es uno de los pocos lugares que ofrecen una vista sobre la ciudad. La gente viene aquí a rezar para pedir que un negocio llegue a buen fin o se consiga aprobar un examen. Si las plegarias dan sus frutos, los fieles vuelven con las ofrendas prometidas (guirnaldas de jazmín o de plátanos). Atención, en el camino de acceso hay monos. No llevar comida en las manos por que se abalanzan sobre ella. Es conveniente llevar algún objeto (una pequeña mochila de viaje) o prenda de vestir (chaqueta o jersey) para asustarlos ya que, además, muerden (y parece que les encantan los turistas). En caso de ataque hay que responder con un certero mochilazo. No alcanzaremos al mono pero nos dejará tranquilos.
Por último, no hay que irse de Phnom Phen sin visitar el Mercado Central, un edificio estilo Art Deco de color amarillo bastante singular.
Si hemos de pernoctar en la ciudad encontraremos una oferta hotelera muy aceptable. Desde Guest Houses muy económicas a menos de 10 dólares la noche hasta aceptables hoteles a partir de 40. Lo mismo podemos decir para la comida. Hay una amplia oferta para todos los gustos y bolsillos desde los puestos callejeros hasta los restaurantes de marisco, bastante más caros pero mucho menos que en nuestro país.
Para ir a Siem Reap podemos optar por el avión (mas caro pero más rápido) o por la barca rápida que remonta el Mekong. Cuesta 25 dólares y emplea casi 6 horas en el recorrido. Salen a las 7 de la mañana del muelle situado muy cerca del Palacio Real. La barca es una buena opción que nos permitirá ver la vida cotidiana de las márgenes del río y su lentitud nos ayudará a penetrar más fácilmente en la verdadera Camboya, aquella que no se parece en nada a Phnom Penh.
 
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El That Luang de Vientiane

El That Luang es el monumento nacional más importante de Laos. Figura en el sello oficial del país. Su nombre oficial es Pha Jedi Lokajulamani que significa "stupa sagrado y precioso". La leyenda cuenta que misioneros del rey Ashoka vinieron de India y edificaron el monumento para guardar un esternón de Buda en el s.III a. de C. Sin embargo no hay ninguna prueba de ello y, en cambio, recientes excavaciones arqueológicas han descubierto un templo khmer al lado mismo del That Luang construido entre los siglos XI y XIII de nuestra era.
Parece ser que fue el rey Setthathirat quien hizo construir el monumento en el emplazamiento actual cuando decidió trasladar la capital del reino de Lane Xane de Luangprabang a Vientiane en el siglo XVI. La construcción empezó en 1566. La idea original era construir cuatro templos pero hoy en día sólo quedan dos.
La base del edificio ocupa un área de 68 x 69 metros. Estamos ante un monumento geométrico, casi cuadrado, amurallado con cuatro puertas de acceso. El That está dispuesto en distintas terrazas que son accesibles mediante escalera. La intermedia mide 48 metros de lado y está rodeada de 120 pétalos de lotos y de 30 stupas que simbolizan las 30 perfecciones budistas que empiezan por la caridad y terminan por la serenidad. Antaño las estupas guardaban un pequeño relicario de oro. Estos objetos han sido fruto del pillaje.
La terraza superior mide 30 metros de lado. Encima, el gran estupa central totalmente dorado. Cuando los rayos del sol impactan sobre él es casi imposible mirarlo. Está coronado con una flor y un paraguas

El That Luang

That Luang detalle
El edificio esta cercado por un claustro de 85 m. de lado en el que se pueden ver varias estatuas de Buda. Los fieles enganchan a veces bolitas de arroz glutinoso en las paredes (esto es mas frecuente durante el festival del That Luang) en homenaje al espíritu del rey Setthathirat.
El estupa fue casi destruido por las armadas birmanas y siamesas en el siglo XVIII y XIX. No fue hasta 1900 cuando los franceses iniciaron una pobre restauración. En los años 30 parece que los galos quisieron enmendar la pifia anterior y procedieron a una nueva mucho más cuidada aunque tampoco fue del agrado de los laosianos pues parece que cambiaron el estilo del estupa central. En 1935 se restituyo por uno tradicional en forma de flor de loto.
Para llegar al That Luang partiendo de la plaza de Nam Phu (el centro de Vientiane) puede optarse por un paseo de 4 km. o alquilar un tuc tuc por un módico precio. Al pactar el precio hemos de asegurarnos que es de ida y vuelta y que nos esperará. La caminata a pie pasara por delante del mercado central (Talat Sao) y el Patuxai. Podemos arriesgarnos a ir andando ya que después de la visita con toda seguridad encontraremos un tuc tuc para la vuelta. Como todos los edificios públicos de Vientiane, el templo esta abierto de 8 a 1130 de la mañana y de 2 a 430 por la tarde. Cierra los lunes y los días de fiesta. La entrada ronda el medio dolar (5000 kips).
 
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Los nombres en birmano
 
Por Federico Gil
Los nombres birmanos pueden tener una, dos, tres o cuatro sílabas. Siempre hay que usar el nombre completo ya que cada una de las sílabas separadamente no tiene el mismo sentido que el conjunto.
Una de las cosas más sorprendentes es que los birmanos no tienen apellido. Todas las sílabas que forman el nombre son elegidas y no heredadas.
Los nombres se eligen en función del día de nacimiento. Hay unos nombres apropiados para quienes nacen en lunes, otros distintos para quienes nacen en martes, y así sucesivamente. En la siguiente tabla podéis ver un ejemplo de ello

Día Nombres Bueno Malo
Lunes Kyaw, Khin, Kyi, Kyin Miércoles Viernes
Martes San, Sann, Su, Nyi Jueves Miércoles
Miércoles Lin, Win, Hla, Yee Sábado Martes
Jueves May, Ba, Mya, Myo Martes Sábado
Viernes Than, Thein, Han Domingo Lunes
Sábado Yin, Tun, Nu, Nwe Miércoles Jueves
Domingo Aung, Ohn, Aye, Ee Viernes Miércoles

 
Las mujeres mantienen su nombre al casarse.
Como ejemplo, una amiga nuestra se llama Ma Kay Thywe Phyu; es hija de U Soe Swee y de Daw Khin Khin Htwe y su hermano se llama Maung Kyaw Thi Ha.
Como en la mayoría de lenguas asiáticas, el birmano tiene una gran variedad de partículas que van delante del nombre e indican el status social de la persona. He aquí algunos ejemplos:
 
Partícula Significado
U Forma respetuosa de llamar a un hombre de igual o superior rango
Ko Forma coloquial usada entre hombres del mismo rango
Maung Usada para llamar a un varón de menor rango, normalmente un niño o joven.
Ma Para hablar con mujeres de igual o inferior rango
Daw Para hablar con mujeres de igual o superior rango. Debe usarse con todas las mujeres casadas adultas
 
En cualquier caso no hay que preocuparse demasiado. Los birmanos saben perfectamente que para un extranjero es casi imposible retener los nombres completos en su memoria. Así, si una persona se llama Aung Myo Din Din bastará para nosotros con que le llamamos simplemente Mr Aung.
 
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El picante en la cocina thai
 
La cocina thailandesa tiene fama de ser la más picante del mundo y a buen seguro esta afirmación es a todas luces correcta. Los que han visitado Tailandia pueden dar buena fe de ello. El recuerdo de algunos platos que, simplemente, parece que enciendan la boca sigue vivo muchos meses después del viaje. ¿Por qué los thais comen tan picante, cual es su origen y, sobre todo, qué tipo de picante utilizan?.
El origen del chile se sitúa en la zona templada de América. Hace más de 9000 años, en lo que ahora es México, ya se cultivaba el chile. Parece que su introducción en Europa se debe a Cristóbal Colón y su difusión en Asia a los Portugueses que lo llevaron primero a China y de allí se extendió a todo el continente.
Hay dos grandes tipos de chile: el Capsicum frutencens Linn y el Capsicum annuum Linn. El primero es muy pequeño, de color verde o rojo. Es extremadamente fuerte. Un pequeño trocito es suficiente para provocar la sensación de quemazón. El segundo tipo es más grande, parecido a nuestros pimientos, de color verde o anaranjado y bastante menos fuerte. Ambos pueden utilizarse frescos o secos. En el segundo caso el chile se tritura y suele servirse a parte para que el comensal condimente el plato a su gusto lo que es muy apreciado por los turistas que, de esta manera, pueden aderezar el plato en función de su tolerancia al chile.
Hay muchas teorías que intentan explicar el por qué en zonas cálidas se utiliza tan generosamente el picante. Casi todas coinciden en que el chile licúa la sangre y estimula la circulación. Además es un poderoso antioxidante que resiste el calor de la cocción. Al activar la circulación el cuerpo puede "refrescarse" más fácilmente. También estimula los jugos gástricos y facilita la digestión. Cuando hace mucho calor y al cuerpo le invade una sensación de decaimiento, nada mejor que un poco de picante para recuperar el ánimo y, sobre todo, el apetito.

Picante

Varios tipos de chile
Sin embargo no todo son ventajas. Abusar del chile puede provocar problemas al sistema digestivo y alterar la absorción de los alimentos. Los niños no deben comer picante hasta que su paladar y su sistema digestivo estén preparados para ello. Eso suele ocurrir a partir de la pubertad.
Cuando los occidentales, poco habituados al chile, comen un plato picante es normal que suden abundantemente, derramen generosas lágrimas, la nariz produzca abundante mucosidad y, a veces, los labios experimenten una suave hinchazón. Normalmente hay que pedir varias servilletas suplementarias al camarero. En comidas de gran etiqueta esto puede provocar situaciones un tanto embarazosas. No hay ningún remedio mágico para parar la sensación de escozor. Los thailandeses dicen que lo mejor es la verdura cruda y una taza de té hirviendo y sin azúcar. Pero, francamente, si con la boca ya a punto de incendiarse uno se toma una taza de te caliente es fácil imaginarse el resultado. El agua o los refrescos fríos no tienen ningún efecto.
Pero no hay que exagerar. No todos los platos de la cocina thailandesa son picantes. Lo son los currys, de los que hay varias clases, y los Yam, un tipo de ensalada o sopa. Pero también hay muchísimos otros que no pican en absoluto. La cocina thai es una fantástica mezcla de gustos y sabores perfectamente capaz de contentar a cualquier paladar.
Cuando los viajeros comen en restaurantes de zonas turísticas es muy posible que se les pregunte que grado de picante prefieren. Pero si lo hacen en zonas no turísticas el plato servido será tal cual sin rebajar un ápice el sabor. A ningún thailandés se le ocurriría comer un plato que debiera llevar el picante sin él. En lengua thai hay dos palabras muy útiles para los visitantes, especialmente cuando nos encontramos en restaurantes o puestos callejeros que no hablan ingles. "Mai Ped". Mai significa no y ped significa picante. Esta claro que queremos decir que la comida no la queremos picante. Como la lengua thai es tonal hay que pronunciar correctamente para que nos entiendan. La palabra mai, en función del tono que le demos, puede significar: no, nuevo, madera, quemar o, al final de la frase, partícula de pregunta. La palabra ped puede significar en función del tono: picante, el numero 7 o pato. Para pronunciar correctamente la palabra mai basta con ponerle un tono neutro y la palabra ped dejando escapar un poco de aire en la letra P. Pero no os preocupéis. Aunque os equivoquéis con el tono (que es lo mas probable) y estéis diciendo tonterías del tipo "nuevo pato o madera siete" casi con toda seguridad el camarero entenderá que simplemente queréis decir: no picante.
 
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¿Cómo viajar?

A mi entender creo que podríamos hacer, de manera muy general, una gran clasificación sobre las formas de viajar en dos categorías. En la primera englobaríamos a los que prefieren un circuito con todo absolutamente organizado en el que un guía está constantemente a disposición de los clientes y les acompaña a todas partes. En la segunda tendríamos los que optan por comprar un billete de avión y algunas guías. El resto lo van resolviendo sobre la marcha. ¿Cual de estas formas es mejor?. ¿Hay alguna alternativa?.
La respuesta a la primera pregunta es muy personal. Se trata de una cuestión de preferencias y hay muchos argumentos tanto en favor como en contra. Hay quien dirá que el viaje en grupo no permite un contacto directo con las gentes locales y esto le resta autenticidad a la experiencia. Además, se depende de un guía y todo lo que vamos conociendo siempre lo hacemos filtrado por él. Por el contrario, viajando así perdemos poco tiempo, es muy cómodo puesto que todas las visitas, desplazamientos y actividades están ya programados de antemano y el guía es de una gran ayuda si no conocemos nada del idioma local o nuestro inglés es deficiente. Si viajamos solo con un billete de avión cada día hemos de perder un tiempo precioso buscando alojamiento que se ajuste a nuestro presupuesto y no siempre es fácil encontrar el transporte que nos convenga para llegar a la siguiente etapa.
Yo estoy totalmente convencido de que hay una interesante vía intermedia aunque antes de hablar de ella deberíamos considerar un factor importantísimo a la hora de diseñar nuestro viaje: el tiempo del que vamos a disponer. Si este es muy corto quizá la primera opción no este del todo mal. Un viaje de 12 días a Thailandia queda reducido a menos de 10 en destino si contamos el vuelo de ida y el de vuelta. Si queremos aprovechar al máximo nuestro tiempo no podemos perder ni siquiera unas horas so pena de dejar de hacer alguna visita que nos interese particularmente. Tenerlo todo perfectamente organizado será una gran ayuda. Por el contrario, si podemos de disponer de un mes entero para nuestras vacaciones no nos importará demasiado tener algún pequeño contratiempo. Si hoy no hay plaza en el autobús o tren que habíamos previsto, la habrá mañana. Podemos esperar y seguir explorando aún más a fondo el lugar en el que estemos. Quizá algún paisaje nos cautive especialmente. No hay problema, podemos prolongar allí nuestra estancia un par de días ya que no tenemos ninguna reserva de hotel en ninguna otra parte que podamos perder.
Pero la realidad de nuestras vacaciones no suele ser tan bucólica. No es muy frecuente que dispongamos de un mes entero. Aunque tengamos 30 días de descanso nos guardaremos algunos, quizá para las fiestas navideñas, de tal forma que al viaje de verano le vamos a destinar unos 17-18

Mochilera viajando en el techo de una barca en Camboya

Autobus de línea en Laos
Un poco más de dos semanas no es poco tiempo pero tampoco mucho. ¿Que tal si intentamos conjugar esas dos maneras de viajar que he expuesto un poco más arriba?.
El primer problema con el que nos encontramos al llegar a un lugar desconocido y lejano es conseguir un transporte que nos lleve al hotel. Encontrar alojamiento conveniente es el segundo. Normalmente llegamos muy cansados después de muchas horas de vuelo y ponerse a regatear con los taxis y buscar un lugar para dormir es bastante pesado. Pero hay una solución. No es muy caro encargar, junto con nuestro billete de avión, un traslado y un hotel que se ajuste a nuestras posibilidades económicas. Una vez descansados, no necesitamos a nadie para descubrir la ciudad. Nos podemos apañar bien con un mapa y los taxis o transportes locales. Cuando queramos cambiar de ciudad, podemos hacer lo mismo. A la hora convenida nos vendrán a recoger y nos llevaran al aeropuerto o a la estación de tren o autobús y nos facilitaran los billetes que ya habrán reservado previamente para nosotros. Viajaremos solos pero al llegar a destino (otra ciudad o pueblo que nos es desconocido), nos esperaran para llevarnos a nuestro hotel, también ya reservado. De esta forma, viajamos totalmente libres pero nos ahorramos todos los trámites que hacen perder tiempo en un viaje. Por supuesto, deberemos tener los días de estancia y transporte prefijados con antelación pero esto no tiene por que ser un inconveniente. Creo sinceramente que las ventajas superan en mucho cualquier otra consideración. Tan solo habrá alguna excepción a esta forma de viajar. En determinados momentos es conveniente llevar guía. Por ejemplo, al hacer un trekking. Alguien que conozca el terreno, nos guíe, nos arregle transporte, comida y alojamiento y pueda ponernos en contacto con la minorías étnicas es imprescindible.
En definitiva, un viaje medio organizado puede dejarnos casi tan libres como si viajáramos a nuestro aire y, además, ganaremos tiempo, evitaremos molestias y contratiempos y, casi siempre, no gastaremos mucho mas que si viajáramos sin tener nada reservado.
 
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Malditos visados
 
No hace muchos años viajar a alguno de los países del Sudeste de Asia era poco menos que imposible con la única excepción de Thailandia. Conseguir un visado turístico era una auténtica odisea. En Laos, sólo se permitió la entrada a extranjeros a partir de 1990 y con muchas restricciones. En Vietnam cruzar la frontera era un calvario de varias horas y en Birmania y Camboya no se podía entrar más que por el aeropuerto de las capitales y muchas zonas no estaban abiertas a los turistas. Intentar cruzar alguna frontera terrestre era una temeridad, una perdida de tiempo y siempre una "vuelta a atrás" en el viaje. Por supuesto, entrar a cualquiera de estos países no se podía hacer sin visado. Y éste no era fácil de conseguir puesto que las representaciones diplomáticas mas cercanas estaban, con suerte, en París. Conseguir los impresos para los visados, enterarse de los requisitos necesarios, enviar el pasaporte con mucho tiempo de antelación, pagar el visado con un cheque en francos y rezar para que no se perdiera el pasaporte en los envíos y llegara a tiempo para emprender el viaje era el precio que se tenía que pagar para poder hacer turismo al Sudeste de Asia.
Por fortuna esta situación ha cambiado radicalmente. Hoy hay muchísimas más facilidades. Las fronteras son mucho más blandas y los visados pueden conseguirse a la llegada al aeropuerto de destino salvo en contadas excepciones. Voy a exponer a continuación cual es la situación actual de las fronteras. Por supuesto debéis tomar esta información como provisional. Lo que viene vale para hoy pero puede que mañana hayan cambiado las cosas para mejor o para peor. Es muy conveniente cerciorarse bien de los trámites de inmigración antes de emprender el viaje para evitar sorpresas desagradables.

Thailandia
Puede obtenerse el visado en cualquier frontera ya sea terrestre, marítima o aeropuerto internacional. Es gratuito y permite una estancia no superior a 28 días. En caso necesario puede prorrogarse acudiendo al servicio de inmigración thailandés pero no por un periodo superior a los dos meses salvo que se vaya a residir en el país. También puede obtenerse en cualquier consulado o embajada de Thailandia un visado válido para dos meses. El trámite es muy rápido y basta presentar una fotografía, rellenar un impreso y pagar unos 25 Euros. Thailandia es, sin duda, el país que da más facilidades de inmigración a los turistas.

Laos
Puede obtenerse el visado a la llegada al país en las fronteras los aeropuertos internacionales de Vientiane y Luangprabang y fronteras terrestre de Houeixay, Pakse y Puente de la Amistad. La validez del visado será de 15 días, el precio de 25 dólares y hay que presentar dos fotografías. Puede prolongarse hasta 30 días en el departamento de inmigración en Vientiane. En el resto de fronteras terrestres (con China en Botten, con Vietnam en Lao Bao y Chok Mek y con Camboya, frontera fluvial y terrestre en Weune Kham) hay que llevar el visado estampado en el pasaporte. Este puede conseguirse en cualquier embajada de Laos. La más cercana para nosotros está en Paris pero también hay embajadas en Hanoi, Phnom Penh, Bangkok y Kunming (consulado). El visado estampado en el pasaporte es algo más caro.
En la actualidad esta autorizado por el gobierno laosiano que todas las fronteras del país pueden facilitar el visado a la llegada pero esto no se lleva a la práctica. En algunas fronteras me temo que tardará algún tiempo. Para poder hacer esto es necesario que los puestos fronterizos estén conectados informáticamente entre ellos. Y, por ejemplo, la frontera de Weune Kham (sur de Laos-norte de Camboya) no dispone todavía de servicio telefónico.

Puesto fronterizo laosiano de Weune Kham
(sur de Laos / norte de Camboya)

Funcionarios de inmigración camboyanos en el
puesto fronterizo de Dom Kralar
Vietnam
Puede obtenerse el visado a la llegada en las fronteras de los aeropuertos internacionales de Hochiminh, Hanoi, Dalat, Danang, Hue y Nha Trang. Sin embargo en este caso no todo es tan fácil como en los países precedentes. Previamente hay que proveerse de dos documentos: el aproval y la invitation letter. El aproval sólo se consigue cuando se han enviado nuestros datos (nombre completo, fecha de nacimiento, numero de pasaporte y nacionalidad) al Ministerio de Asuntos Exteriores de Vietnam y esta autoriza el que obtengamos el visado en el aeropuerto de llegada. La invitation letter nos será exigida por las compañías aéreas para poder embarcar. Estos documentos se consiguen a través de agencia de viajes con al menos una antelación de 8 días laborables (en Vietnam) al inicio del viaje. Probablemente nos veremos obligados a comprar unos servicios mínimos tales como un par de noches de hotel y el traslado de llegada. El aproval cuesta 20 dólares. Cuando pasemos el control de inmigración en el aeropuerto de llegada nos será estampado el visado en el pasaporte y pagaremos otros 35 dólares. Hay que presentar dos fotografías. El visado es válido para 28 días.
Algunas embajadas nos ofrecerán obtener el visado a la llegada sin pasar por agencia de viajes. Pero eso no es exactamente así. Nosotros nunca lo sabremos pero a buen seguro alguien de la embajada tiene una conexión con una agencia de viajes local que arregla el aproval y la invitation letter.
Si queremos entrar por cualquier otra frontera del país (frontera fluvial de Chau Dok o terrestre de Moc Bai con Camboya, Lao Bao con Laos, frontera de ferrocarril en Lao Cai con Yunnan, Don Ba y Mon Khai con China) deberemos llevar el visado estampado en el pasaporte. Muy recientemente Vietnam ha abierto embajada en Madrid por lo que las facilidades van siendo cada vez mayores. Por el momento desconozco la eficacia de dicha embajada.

Myanmar

Puede obtenerse el visado a la llegada en las fronteras de los aeropuertos internacionales de Yangon y Mandalay. Al igual que en Vietnam hay que llevar el aproval y la invitation letter que, en este caso, es un solo documento. El procedimiento también es el mismo, pasar por agencia de viajes y comprar unos servicios mínimos. El coste del visado es de 40 usd que pagaremos a la llegada. No hay que pagar nada por el aproval. El visado es válido para 4 semanas.
Las fronteras terrestres de Muse, con China, y Mae Sai, con Thailandia, estan prohibidas a los extranjeros. Pero eso sólo en teoría. Hay algunas agencias de viajes birmanas que pueden arreglar el que obtengamos el visado a la llegada si previamente se lo hemos solicitado y, naturalmente, hemos contratado sus servicios de transporte, alojamiento y guía.
También podemos obtener el visado en cualquier embajada de Myanmar aunque si no tenemos contratado ningún servicio turístico a veces podemos tener algún problema.
En el caso de Myanmar es conveniente pasar por una agencia. De este modo, cuando llegamos a Yangon o Mandalay no estamos obligados a cambiar 300 dólares en FCO, la moneda turística de Myanmar (1 USD = 1 FCO). En el próximo boletín hablaremos de los cambios monetarios y en particular del FCO.

Camboya
El visado a la llegada puede obtenerse en los aeropuertos internacionales de Phnom Penh y Siem Reap y en las fronteras terrestres de Poi Pet con Thailandia y Bavet con Vietnam. No es necesario más que presentar el pasaporte, dos fotografías y pagar 25 dólares. No necesitamos ni aproval ni invitation letter.
En las fronteras de Dom Kralar con Laos, fluvial de Chau Dok y terrestre de Mok Bai con Vietnam y Had Lek con Thailandia es necesario llevar el visado estampado en el pasaporte. Puede conseguirse en cualquier embajada de Camboya (la más cercana para nosotros está en Paris) y sólo se necesitan los impresos, dos fotografías, enviar el pasaporte y pagar 30 Euros más los gastos de envio. En todos los casos el visado es válido para 30 días.

Es muy importante tener presente que por las fronteras se entra y se sale. El que un país nos deje salir por cualquier puesto fronterizo no significa que al que nos dirigimos nos deje entrar. Por ejemplo, los thailandeses no pondrán ningún reparo en dejarnos salir por la frontera con Myanmar en Mae Sai pero con toda seguridad los birmanos, si no hemos contactado con una agencia local, no nos dejarán entrar. Por último no olvidemos que, en puestos fronterizos remotos, en última instancia quien debe franquearnos el paso es un simple funcionario que no siempre está bien pagado por su gobierno. No es extraño que, aunque llevemos los papeles en regla, se nos invite a pagar unos cuantos dólares extra. Y tampoco es nada raro, aunque a nosotros nos parezca inconcebible, que la situación se preste a un simpático regateo.

 
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Este mes en TIVOLI'S BISTRO... Clase de Cocina Thai
 
El proximo miércoles, 28 de mayo haremos la habitual sesión mensual de clase de cocina thai. Las sesiones consisten en una breve introducción a la cocina de Thailandia, presentación de los platos que se van a cocinar, presentación de los ingredientes, demostración paso a paso de los procesos y una cena para degustar los platos cocinados. Es necesario reserva previa.

Miércoles 28 de Mayo a las 2030 h.
 
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Apuntes finales

Si quereis enviar vuestros comentarios, críticas, sugerencias, petición de información, etc. hacerlo, por favor, a la siguiente dirección de email: tivolisbistro@tivolisbistro.com
Todo lo que se expone en este boletín debe tomarse como una mera información que, si bien ha sido contrastada en la medida de lo posible, puede haber variado en el momento en que llega al lector. Por esa razón los autores declinan cualquier responsabilidad derivada de errores o interpretaciones de la información facilitada.
Este boletín es una gentileza del restaurante de cocina thailandesa TIVOLI'S BISTRO.

 
 
RESTAURANTE TIVOLI'S BISTRO
La magia de la cocina de Thailandia
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