S U M A R I O
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Luangprabang, la antigua capital de Laos
Halong Bay, regalo de la naturaleza
Hotel Thang Loi, el encanto de lo desangelado
Comer en Camboya
El S.I.T.C.
El mercado nocturno de Chiangmai
Este mes en TIVOLI'S BISTRO...
 
 
Luangprabang, la antigua capital de Laos

Luangprabang, la antigua capital real de Laos conocida también como la Ciudad del Buda de Oro Fino, está situada 440 Km al norte de Vientiane. Fue construida en la confluencia del el Mekong y el Nam Khane que forman una península larga y estrecha coronada por el monte Phousy. Todos los monumentos de la antigua capital se encuentran en ella aunque, en la actualidad, la ciudad ha crecido más allá de estos límites.
Se conoce muy poco de la historia de Luangprabang con anterioridad al s. XI. Se cree que cuando se constituyó el primer reino de Los llamado "Lane Xane" (país del millón de elefantes) en 1353 por el conquistador Fa Ngum la ciudad se llamaba Java a causa de la invasión del reino de Chenla por los Javaneses. En 1357 paso a llamarse Muang Xieng Thong (distrito de la ciudad real) pero cuando el rey Fa Ngum aceptó de manos de un rey khmer el Buda llamado Pha Bang (gran estatua sagrada) la ciudad paso a llamarse Luang (gran) Pha Bang o Prabang. Fue capital de Lane Xane hasta 1545 cuando el rey Phothisarat decidió trasladarla a Vientiane. Sin embargo, Luangprabang siempre fue considerada como la cuna de la realeza de Laos. Uno de los hijos del rey Sulinya Vongsa, en 1694, declara la independencia de Luangprabang convirtiéndose en rival de las monarquías de Vientiane y Champasak. Poco a poco, el poder del reino se debilita y la monarquía ha de someterse sucesivamente a los Siameses, Birmanos y Vietnamitas. En 1887 se convierte en protectorado francés aunque los galos permitieron la continuación de la figura del rey. Esta fue definitivamente abolida en 1975 cuando el Pathet Lao tomó el poder. La familia real fue hecha prisionera y paso sus últimos días en una cueva al norte del país. Se cree que todos sus miembros murieron por falta de alimentos y cuidados médicos.
Llegar hasta Luangprabang es muy fácil. Atrás quedan los años en los que sólo era accesible por avión o en un largo y penoso viaje por el Mekong. Hoy la bonita y nueva carretera numero 13 la une a Vientiane en un viaje de menos de un día. Quizá nos apetezca hacer un alto en el camino para visitar las bonitas cuevas en la zona de Vangvieng.

Una calle de Luangprabang

El Wat Xiengthong

La ciudad puede perfectamente recorrerse a pie. En realidad todos los edificios interesantes están en la calle que cruza la península de un lado a otro empezando en el hotel Phousy y terminando en el puente que cruza el río Nam Khan. El nombre de la calle es un pequeño lío ya que, aunque recta y continua, cambia constantemente. Puede llamarse Thanon Phothisalat, Thanon Xiengthong, Thanon Sisavang Vong, Thanon Navang o Thanon Sakkarin. Pero no os preocupéis. La encontrareis sin ningún problema.
No es mala idea empezar el recorrido visitando el mercado central (Talaat Dala) pero a condición que sea a primera hora de la mañana. Después basta pasear hasta la calle principal (llamémosla así para evitar el lío de nombres) y pronto se os irán descubriendo las maravillas de la ciudad del "Buda de Oro Fino": el museo del Palacio Real, el Monte Phousy al que se puede ascender fácilmente por una escalinata (la vista desde lo alto es espectacular), decenas de templos y muchas casas de estilo colonial francés.
Al final del recorrido nos espera una auténtica maravilla: el templo del Wat Xiengthong. En nuestra modesta opinión es quizá el más bonito de Laos y estamos por afirmar que es uno de los más bonitos de todo el sudeste de Asia. Fue construido en 1560 por el rey Saisetthathirat y en toda su historia nunca fue saqueado. Su decoración y pinturas son fascinantes.
También en la misma calle principal encontrareis montones de restaurantes tanto locales como extranjeros con menús para todos los presupuestos aunque los precios ya no son lo que eran en épocas pasadas.
Podemos dormir en la ciudad en lujosos hoteles o en modestas Guest Houses. Las podemos encontrar hasta por menos de 5 Usd la habitación aunque sin aire acondicionado y con baños comunitarios. Los hoteles están casi todos ellos en la calle principal pero las Guest Houses suelen estar alejadas del centro histórico aunque la distancia no es mucha.
Es conveniente reservar algún día extra para organizarse una excursión en barca a las cuevas de Pak Ou, remontando el Mekong. Se trata de unas cuevas a las que se accede por una escalinata en las que los devotos han depositado cientos de estatuas de Buda. El recorrido en una barca tradicional es muy relajante y siempre se para en algún pueblo para ver una rudimentaria destilería de alcohol de arroz (lau lau). Si la barca es privada podemos pedirle al barquero que nos pare en alguno de los poblados que se ven desde el río. El embarcadero se encuentra en las escalinatas frente al Wat Xiengthong.
Una excursión de medio día nos permitirá visitar algunas aldeas de minorías étnicas y las bonitas cascadas de Khouang Sy. A la izquierda hay un camino que nos permite subir hasta lo alto pero hay que tener mucho cuidado en época de lluvias por que es tremendamente resbaladizo. A la vuelta podemos visitar algunos talleres de artesanos que trabajan la plata algún vecino pueblo de tejedores de seda.
Es muy difícil decir cuantos días se necesitan para visitar la ciudad y los alrededores. Para hacerlo todo quizá sería razonable pensar en tres días pero el ritmo de Luangprabang es tan relajado y uno se encuentra aquí tan a gusto que no nos importará quedarnos un poco más.
 
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Halong Bay, regalo de la naturaleza

La bahía de Halong se encuentra al noreste de Vietnam, a tan sólo 165 Km de Hanoi (3,5 horas en coche). Es una de las atracciones turísticas más importantes de Vietnam y uno de los lugares mas maravillosos del mundo.
Cuenta una leyenda que un gran dragón y sus hijos oyeron la llamada del Emperador de Jade pidiéndole ayuda para luchar contra invasores llegados por mar. Los dragones bombardearon las naves enemigas arrojándoles grandes bloques de jade que se convirtieron en las islas que pueblan toda la bahía. Según otra versión el gran dragón se sumergió en el mar. Su enorme cola originó grandes cavidades que se llenaron enseguida de agua de la que solo sobresalían los islotes más altos. El dragón quedo tan encantado con el paisaje que había creado que se instaló allí con su familia para siempre. En la actualidad, los habitantes de la bahía todavía creen que un monstruo marino negro de más de 30 metros de largo vive en el fondo de Halong.
La explicación científica no es tan bucólica pero no por ello menos interesante. En términos geológicos, la bahía de Halong es un ejemplo perfecto de formación cárstica (corrosión de montañas calcáreas que acaban formando multitud de grutas y desfiladeros). Este tipo de formaciones no son extrañas en Vietnam puesto que también pueden encontrarse en Hoa Lu, llamada también la Halong terrestre. Se trata de una amplia meseta calcárea lentamente corroída por las aguas. En el caso de la bahía marina todo hace pensar que la corrosión fue debida a la acción de los afluentes del río Rojo y a las aguas subterráneas. Más tarde, a causa de algún terremoto o subida de las aguas, toda la zona quedó sumergida en el mar. La erosión marina y la eólica aceleraron el proceso de fragmentación de las rocas creando una multitud de islas e islotes atravesados por un sinfín de grutas y túneles que son la muestra evidente de los canales subterráneos por donde, en tiempos remotos, circulaba el agua.
La bahía comprende una superficie de unos 1550 km2 y cuenta con cerca de 3000 islas e islotes que surgen del mar como extrañas esculturas naturales. Algunas alcanzan los 400 m de altura y en la mayoría se pueden encontrar pequeñas playas desiertas de fina arena blanca. Cada isla o islote tiene su nombre y también su propia leyenda. Tan solo 15 islotes están habitados permanentemente por el hombre. En todos los demás, los únicos moradores son las colonias de monos o pájaros. Hay muchas especies de animales y plantas autóctonos todavía desconocidos si bien los esfuerzos para hacer una catalogación minuciosa están empezando a dar sus frutos. Hay quien opina que la biodiversidad que se puede encontrar en Halong es única en el mundo.

Una maravilla de la naturaleza

Barcos preparados para iniciar la visita
La visita de la zona se hace siempre en barco si bien es importante tener presente que las imágenes que hemos visto de la bahía en bonitas fotografías de libros, revistas de viaje o películas han sido tomadas desde el aire. No es lo mismo tener una visión de conjunto desde un avión que recorrer la bahía a ras de agua. Por supuesto si uno quiere es posible contratar un helicóptero para hacer un recorrido aéreo pero esto no está al alcance de cualquiera. En tal caso no hace falta ni tomar el coche. Estas visitas salen y vuelven a Hanoi. Pero seguro que no todos podemos gastarnos los 5000 dólares por hora que cuesta el capricho (máximo 8 plazas).
La mayoría de turistas tenemos que conformarnos con la visita por mar. Podemos hacerlo de forma individual llegando en autobús público hasta el puerto y contratando un barco para medio día. Pero es muchísimo más fácil y más barato contratar una excursión organizada en una agencia de viajes. En Hanoi hay muchísimas que la ofrecen. Nos trasladaran hasta el puerto en un autobús razonablemente confortable y encontraremos nuestro barco preparado para la visita habitual de 4-5 horas. Probablemente tengamos también la comida incluida. También podemos optar (y es más recomendable) por una visita de 2 o 3 días. En tal caso el hotel también nos será facilitado por la agencia.
Los barcos suelen parar en alguna laguna interna para que los visitantes disfruten de un baño en unas aguas de un verde turquesa precioso y calientes como el caldo de sopa. También paran en los islotes que cuentan con grandes y espectaculares cuevas que han sido acondicionadas para la visita.
Los que lo deseen pueden arreglar una visita de más de un día. Si se quiere dormir en el propio barco en medio de la bahía hay que pedir permisos especiales que no siempre son fáciles de obtener.
Todos los barcos vuelven a tierra al anochecer. Si el cielo está claro, es el momento de disfrutar con la puesta de sol, sin duda, una de las más espectaculares que jamás hayamos visto.
 
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Hotel Thang Loi, el encanto de lo desangelado

Situado en el Lago del Oeste, en un pequeño y tranquilo parque privado y con los edificios levantados en forma de palafitos, el hotel Thang Loi de Hanoi es, quizá, uno de los hoteles de la capital que disfruta de un mejor emplazamiento. Se construyó hace ya algún tiempo y fue un regalo de Fidel Castro. Las edificaciones, de sobrio estilo cubano, muy probablemente no se pensaron para quedar suspendidas sobre un lago por lo que, curiosamente, hay puertas que no dan a ninguna parte. Por suerte, siempre están cerradas aunque con un simple pestillo. Nadie nos impide que las abramos pero es mejor no hacerlo. Si las cruzamos iremos a parar al agua desde una altura considerable.
El hotel cuenta con una recepción enorme y para llegar a las habitaciones hay que cruzar un pequeño jardín en el que encontramos el bar y donde se disponen las mesas para el desayuno. Tenemos 177 habitaciones a nuestra disposición, todas con aire acondicionado y baño privado, repartidas en dos edificios. Cada cámara dispone de un balcón con magnífica vista sobre la ciudad y el lago. Los de la parte delantera disfrutarán cada tarde de una impresionante puesta de sol.
Durante muchos años el hotel perteneció al gobierno. Actualmente la propiedad es mixta, parte del gobierno y parte privada. Al ser un establecimiento oficial, siempre encontraremos alguna que otra convención de alguna empresa del estado. Es muy divertido observar desde nuestra tumbona de la piscina el desarrollo de uno de estos eventos. Veremos a los ejecutivos vietnamitas y a sus esposas vestidos elegantemente para la ocasión y, durante la cena, nadie se librará de los interminables discursos de los jefes. Pero la parte más espectacular es al final. A los ojos de un occidental es insólito ver como todo el mundo puesto en pie canta en una especie de karaoke improvisado, el himno de la compañía.
Desgraciadamente, aquí se acaban las virtudes del hotel. El mal mantenimiento de las instalaciones hacen que se considere de categoría estandar. En realidad es muy mediocre. Hay un plan de renovación muy ambicioso en marcha pero todavía no se ha puesto en práctica. Por el momento, las habitaciones son correctas pero es frecuente encontrar la pintura deteriorada por la humedad. El desayuno es pasable pero el restaurante es un auténtico desastre. Los platos no son nada apetitosos ni siquiera los que se sirven en las convenciones oficiales. La piscina es relativamente correcta pero es imposible encontrar una tumbona que no este rota por alguna parte. El bar de la piscina se limita a una simple nevera siempre cerrada con una cadena y un candado. No hay toallas por lo que debemos usar las de la habitación. La piscina se cierra oficialmente a las 19 horas pero nadie nos dirá nada si la usamos más tarde. El salón de belleza está lleno de polvo, signo inequívoco que hace años que no se usa.

La piscina

Entrada principal

Dentro del hotel hay una discoteca casi siempre vacía. Tan solo encontraremos un poco de animación los fines de semana. El bar de recepción también esta casi siempre cerrado (el único abierto siempre es el del jardín) y los recepcionistas no brillan precisamente por su amabilidad. Cambiar dinero a veces es un problema por que no disponen de suficiente efectivo y si queremos usar Internet en el centro de negocios (una simple habitación) tan solo hay dos ordenadores bastante vetustos que funcionan a velocidad de tortuga y que, encima, comparten el mismo módem. El centro se cierra puntualmente a las 6 de la tarde pero si uno esta dentro intentando enviar un email, la encargada nos dejará las llaves para que cerremos nosotros mismos. Luego las entregaremos en recepción e informaremos del tiempo que hemos estado conectados para que nos carguen en cuenta lo que corresponda.
Otro gran inconveniente del hotel es su situación. Está bastante lejos del centro por lo que para salir hay siempre que tomar un taxi. Por suerte ese servicio funciona muy bien y los taxis son bastante baratos en Vietnam. Basta pedirlo en recepción y el coche llegará a los pocos minutos.
Después de todo lo dicho muy probablemente el lector se esté preguntando el por qué le hemos dedicado un artículo a semejante chapuza hotelera. Hay una razón. Pese a todo el hotel, aunque desangelado, tiene un cierto encanto. Hay siempre muy pocos huéspedes y si uno pasa allí varios días acaba conociendo y siendo conocido por todo el mundo y sintiéndose como en casa. Sin duda las vistas sobre el lago al atardecer y la tranquilidad valen la pena y sentarse a tomar una cerveza en las mesas del jardín, lejos del estrépito de las motocicletas de Hanoi, es todo un placer. La señora de la limpieza nos lavará la ropa en un plazo mucho menor al que está señalado en las normas y, además, por un precio irrisorio, y el personal del bar conocerá cual es nuestra marca de cerveza predilecta y ya ni siquiera tendremos que molestarnos en pedir. Nuestros refrescos preferidos aparecerán al instante tan pronto tomemos posesión de nuestra mesa. Si para el desayuno nos apetece una tortilla con queso no hay problema. Muy probablemente el cocinero no sabrá como hacerla pero no tendrá ningún inconveniente en que tomemos su puesto frente al hornillo y nos dejará que nosotros mismos la preparemos. En ningún momento nos racionará la cantidad de queso. Podremos poner todo el que queramos.
Pensándolo bien, ¿cuántos hoteles conocemos que nos permitirían hacer eso?.
Hôtel Thang Loi. Calle Yen Phu. Télefono: (84 4) 829 4211, Fax: (84 4) 825 2800
 
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Comer en Camboya
La cocina de Camboya es bastante parecida a la de Laos y Thailandia, aunque mucho menos picante. También tiene una pequeña influencia de la Vietnamita. Pero, pese a ello, no está extenta de particularidades propias.
Los mejores lugares para probar auténtica comida camboyana son los mercados y los pequeños restaurantes. Los hay por por todas partes y de todos precios. Por supuesto son mucho más numerosos en Phnom Penh, la capital, y en Siem Reap, la ciudad puerta de los templos de Angkor. Pero en poblaciones mucho más pequeñas y mucho más alejadas como Stung Treng, Seam Monorom o Kratie hemos comido extraordinariamente bien en pequeños restaurantes locales por unos precios irrisorios.
Dejando a parte el arroz hervido, que siempre está presente, una comida camboyana debe ofrecer una sopa que se sirve y come junto con los demás platos. Las hay de muchas clases pero las más conocidas son las de pescado con un cierto sabor agridulce, las de marisco, las de carne con perfume de gengibre, las de coco y las de piña.
Otro plato imprescindible en la mesa son las ensaladas, por cierto, muy diferentes de las que conocemos en occidente. Normalmente se componen de tres hierbas que también acompañan a multitud de platos de la cocina khmer: coriandro, hojas de menta y citronela. Hay que remarcar la ensalada a base de buey y legumbres perfumada con estas tres hierbas. Es francamente deliciosa aunque, desgraciadamente, la carne de buey suele estar siempre demasiado dura.
Camboya es un país atravesado por dos grandes ríos: el Mekong y el Tonle Sap que forma en la región de Siem Reap un lago de agua dulce del mismo nombre, considerado como el más grande del sudeste de Asia. No es pués descabellado pensar que el pescado de río es uno de los ingredientes básicos de la dieta camboyana. Efectivamente el pescado a la brasa, preparado de muy diversas formas podría casi considerarse como el plato nacional. Se come en pequeños trozos envueltos en una hoja de verdura (lechuga o espinaca) y se moja en una sabrosa salsa con cacahuetes que recuerda al Nam Pla thailandés aunque de sabor más suave. Hay pescados que se cocinan al vapor y se sirven enteros, otros que se rellenan con gambas secas y muchos otros que, simplemente, se fríen y se acompañan con legumbres o verduras.

No puede faltar una sopa

La mesa esta servida
Tampoco hay que olvidar que el sur del país, la región de Sihanoukville, está bañada por el cálido mar del Golfo de Siam. Una flota pescara bastante rudimentaria aporta pescados y mariscos que llegan con mucha facilidad a los mercados de Phnom Penh y Siem Reap. Quizá una buena mariscada en Camboya no se puede comparar con las exquisiteces marinas de Thailandia pero cualquier camboyano se deleitaría con la idea de zamparse un buen cangrejo de mar de dimensiones gigantescas a los ojos de un occidental. En Phnom Penh hay restaurantes especializados donde sirven un muy buen marisco. Los precios son más elevados que en los restaurantes locales de Bangkok pero soportables para las economías de los turistas occidentales.
Un escrito que hable de la comida camboyana no estaría completo sin una referencia a las frutas tropicales: deliciosos y pequeñitos plátanos, mangostenos, rambutanes, piñas extremadamente dulces y nada ácidas, mangos, durion cuyo olor se percibe a centenares de metros... La lista es tan grande como en la vecina Thailandia. Podríamos hacer una viaje de 15 días a Camboya alimentándonos sólo de frutas y creo que no llegaríamos a cansarnos nunca.
A los que la cocina local no acabe de convencerles, en Phnom Penh y Siem Reap encontrarán con mucha facilidad restaurantes thailandeses, vietnamitas, indios, chinos y franceses. No hay que olvidar que Camboya formaba parte de la antigua Indochina francesa. Como herencia de aquellos tiempos podemos encontrar pan de trigo cocinado normalmente en hornos de leña y de sabor muy bueno y también una cocina francesa de cierta calidad. Hay muchos restaurantes galos que cocinan con productos importados de Francia. Suelen ser establecimientos de una cierta categoría y de precio algo elevado.
Pero, francamente, con lo deliciosa que es la comida camboyana, para que necesitamos un restaurante francés?.
 
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El S.I.T.C.
 
Como cada año, en el recinto de la Fira de Barcelona Palacios 1, 2 y plaça del Univers tendrá lugar del 22 al 25 de Abril el Saló Internacional del Turisme a Catalunya. Para facilitar el acceso, el Salón estará abierto ininterrumpidamente de 10 a 20 horas.
El objetico de esta feria es potenciar la industria turística. Es el primer Salón que ofrece al público toda la información necesaria para que pueda escoger el lugar de sus vacacines. El momento es de lo más oportuno pués la práctica totalidad de agencias de viaje de acuden al certamen tienen ya ultimadas sus programaciones para el verano. La pasada edición fue visitada por mas de 200.000 personas.
Como cada año, Tivoli's Bistro tendrá una pequeña presencia representando a la cocina de Thailandia y, además, dispondrá de invitaciones que están a vuestra disposición.
 
 
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El mercado nocturno de Chiangmai
En Chiangmai, entre las calles Tha Phae y Si Donchai, encontramos uno de los mercados nocturnos más impresionantes de Asia y, sin duda, el segundo más importante de Thailandia. Tan solo puede competir con él el mercado diurno de fin de semana de Chatuchak, en Bangkok.
El mercado tiene una extensión enorme pero se encuentra situado en una zona muy céntrica por lo que es fácilmente accesible a pie desde la mayoría de hoteles y guest houses. No hay que olvidar que es un mercado nocturno por lo que empieza a funcionar alrededor de las 6 de la tarde y finaliza hacia las 11 de la noche.
En Chiangmai se encuentran multitud de industrias, sedas, lacas, maderas, orfebrería, plata, jade. sombrillas y mucha otra artesanía en general. Pero, además, hay una gran cantidad de minorías étnicas que habitan en la zona. Parece pues evidente que el mercado nocturno sea el auténtico escaparate tanto de las industrias de la población como de los objetos de artesanía que hacen las minorías. Paseando entre la multitud, no es extraño toparse con algunas mujeres Akha que, con los piés desnudos y vestidas al más puro estilo tradicional, acuden a vender sus productos: sombreros, joyas de plata, lacas, tallas y un sinfín de otros objetos interesantes. Otras minorías tienen puestos fijos donde venden también los productos que ellos mismos fabrican.
En realidad en el mercado se puede comprar de todo. Desde un insignificante lapiz cuya madera ha sido trabajada delicadamente para obtener alguna forma hasta una cama de matrimonio o los muebles para toda la casa, pasando por una lámpara de último diseño, un fantástico tapiz de origen birmano o camisetas para toda la familia de las mejores marcas. Naturalmente, los objetos voluminosos no podremos llevarlos con nosotros. Pero esto no representa ningún problema. Podremos hacer todos los trámites para que nos los envíen a casa.

Esperando a los clientes

Tapices, marionestas, figuritas...
No debemos olvidar que estamos en un país donde para comprar hay siempre que regatear. Aunque es muy difícil para nosotros imaginar el valor real de lo que estamos comprando, podemos empezar el regateo ofreciendo el 40 % del precio que nos da el vendedor. Normalmente acabaremos pagando el 70 % del primer precio pero eso no quiere decir que hayamos hecho un magnífico negocio. Si estamos interesados en un objeto en concreto, es mejor tomarnos nuestro tiempo antes de precipitarnos a una compra compulsiva. Hay que empezar preguntando el precio de ese mismo objeto en tres o cuatro puestos distintos. Muy probablemente habrá grandes diferencias entre ellos. Después de este pequeño estudio de mercado, podremos empezar el regateo en el puesto que nos haya dado mejor precio. Si después de un buen rato no conseguimos que el vendedor baje más podemos optar por la compra o por dejar el objeto haciendo ver que hemos perdido el interés por él. No sería extraño que al cabo de unos pasos el vendedor viniera corriendo detrás de nosotros haciéndonos una "última" oferta más baja. En cualquier caso siempre que hayamos realizado una compra y encontremos a algún conocido que ha comprado lo mismo en otro puesto, es mejor no preguntar nunca cuanto ha pagado. Casi siempre descubriremos que nuestra habilidad para el regateo deja mucho que desear.
Aunque la calidad de los productos de artesanía es aceptable, por supuesto debemos estar siempre vigilantes especialmente cuando compramos algo de gran valor. Hay que tener mucho cuidado con las joyas aunque nos aseguren que van a darnos el certificado de autenticidad (que puede muy bien ser falso), relojes de marcas que son puras falsificaciones y pueden dejar de funcionar a los 10 minutos o antigüedades que, a buen seguro, no son tal sino simples imitaciones. Tan solo los que son expertos en estas materias pueden arriesgarse.
Es muy probable que durante la compra tengamos ganas de cenar. Nada más fácil. Hay multitud de restaurantes de todos tipos y precios pero es mejor acudir a la plaza central del mercado donde encontraremos muchos puestos de comida que funcionan con el sistema de cupones y unas mesas centrales donde podremos acomodarnos y comer tranquilamente. Además, en un escenario situado a uno de los lados se interpretan constantemente y de forma gratuita danzas tradicionales que nos amenizaran la cena. Cuando terminemos, otra vez podemos sumergirnos en la vorágine compradora.
Tampoco hay que sufrir si poco a poco se nos va acabando la moneda local. Encontraremos casas de cambio por doquier, muchas abiertas hasta la misma hora en que cierra el mercado. Y si no, siempre podemos utilizar nuestra tarjeta de crédito que se acepta en la mayoría de puestos. Pero, cuidado. No olvidemos que lo que compramos hay que llevarlo con nosotros a casa o en todas las siguientes etapas de nuestras vacaciones lo que suele ser un engorro no despreciable. Es muy posible que necesitemos una maleta extra que, por supuesto, también podremos comprar a buen precio. Pero la compañía aérea solo nos permite embarcar 20 kg. de equipaje por persona y por exceso de equipaje se paga, simplemente, una fortuna.
 
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Este mes en TIVOLI'S BISTRO... Feliz Año Nuevo 2547
 
Como cada año, los días viernes 16 y sábado 17 de abril ofreceremos el menú especial de Fin de Año Thai. Al final de la cena procederemos a una divertida charla sobre la sociedad thai e impartiremos un pequeño curso acelerado de lengua thailandesa.
El miércoles 28 de Abril haremos nuestra sesión mensual de clase-charla de cocina thai.
Por último, el sábado 8 de Mayo iniciamos el "Cursillo de Cocina Thailandesa". Las clases tendran lugar los sábados 8, 15, 22 y 29 de Mayo de 11 a 14 horas.

Menú especial de Año Nuevo días 16 y 17 de Abril
Clase de cocina thai miércoles 28 de Abril
Cursillo de cocina thai inicio sábado 8 de Mayo
 
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Apuntes finales

Si quereis enviar vuestros comentarios, críticas, sugerencias, petición de información, etc. hacerlo, por favor, a la siguiente dirección de email: tivolisbistro@tivolisbistro.com
Todo lo que se expone en este boletín debe tomarse como una mera información que, si bien ha sido contrastada en la medida de lo posible, puede haber variado en el momento en que llega al lector. Por esa razón los autores declinan cualquier responsabilidad derivada de errores o interpretaciones de la información facilitada.
Este boletín es una gentileza del restaurante de cocina thailandesa TIVOLI'S BISTRO

 
 
RESTAURANTE TIVOLI'S BISTRO
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