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| S U M A R I O | |
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Hanoi, la capital de Vietnam |
| Shwedagon, la joya de Myanmar | |
| Un día en la vida de un monje budista | |
| El Nam Pla | |
| Hacia la Camboya profunda | |
| Transportes alternativos | |
| Este mes en TIVOLI'S BISTRO... | |
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Hanoi, la capital de Vietnam
Enclavada dentro del delta del río Rojo Hanoi es la segunda ciudad de Vietnam. Es una ciudad muy extensa con un área metropolitana de casi 50 km. de norte a sur y 30 de este a oeste. Es la capital de Vietnam y donde se encuentran el parlamento y todos los órganos centrales de la administración. La ciudad tiene un estatus particular, no dependiendo de ninguna provincia, sino directamente del Gobierno Central. Su población se estima en mas de 4 millones de habitantes de los cuales el 40% viven en el área urbana y el 60% en el resto del termino municipal. |
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![]() Bicicletas en el barrio antiguo |
![]() La ópera de Hanoi |
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Parece que ha ser difícil visitar una ciudad tan extensa. Nada más lejos de la realidad. Aunque los autobuses son muy escasos, puesto que los vietnamitas no son muy amantes del transporte colectivo, los táxis son muy numerosos, baratos, con taxímetro y todos están equipados con radio por lo que se les puede llamar desde cualquier teléfono. Los más atrevidos pueden probar con un taxi-moto, más barato pero también más inseguro. Hay que pactar el precio antes de subir al igual que con los xiclos (bicicletas con un asiento para pasajeros), reservados para los que no tienen ninguna prisa. Para visitar Hanoi necesitamos un mínimo de dos días ya que la ciudad tiene una gran oferta de lugares de interés, cada uno de los cuales requiere su tiempo. Podemos empezar con la visita al Mausoleo de Hochiminh en cuyo interior se conserva su cadáver. Para la visita hay que ir correctamente vestidos. En el interior no podemos tener las manos dentro de los bolsillos, hemos de colocarnos en fila de a dos y no se puede hablar ni gesticular so pena de que uno de los guardias del recinto nos llame la atención. A la salida el recorrido nos llevara hasta el magnífico Palacio del Gobernador de Indochina, a la casa de Hochiminh, magníficamente conservada, y al Museo de Hochiminh, un lugar simplemente sorprendente. Podemos continuar paseando por el barrio de las embajadas, la mayoría antiguas y magníficas villas coloniales de la epoca francesa. Al final, delante de la estatua de Lenin y fácilmente visible por el avión Mig-21 expuesto a la entrada, el Museo del Ejército, uno de los mejores del país con explicaciones en inglés y Vietnamita. No hay que perderse el audiovisual sobre la batalla de Dien Bien Phu. Más lejos el museo de Bellas Artes, totalmente renovado, y el Museo Etnico, con 2500 m2 de exhibición dedicados a las diferentes minorías étnicas del país. |
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Pero no todo son museos en Hanoi. Muy cerca del Mausoleo de Hochiminh encontraremos la Pagoda del Pilar Unico, el símbolo más conocido de la ciudad. Se trata de una pagoda edificada sobre un estanque de lotos y sostenida por un único pilar. A pocos minutos en taxi, el Templo de la Literatura edificado en 1070 como templo para venerar a Confucio y Zhou Kung, los dos fundadores del confucionismo. En 1075 se construyó aquí el primer Colegio Real para educar al príncipe. Seis años más tarde la institución se abrió a los hijos de los mandarines y a los estudiantes mejor dotados del país. El recinto está dividido en 5 partes que simbolizan los elementos de la naturaliza (Oro o Metal, Madera, Agua, Fuego y Tierra). De especial interés es el jardín de las Lápidas, que tiene 82 enormes lápidas construídas sobre caparazones de tortuga en las que estan escritas los nombres de los graduados entre 1442 y 1779. Otro de los grandes atractivos de Hanoi es el barrio antiguo con 36 calles estrechas dedicadas cada una desde el s.XV a una actividad comercial. Así tenemos la calle del arroz, la calle de la seda, la calle del papel, etc. |
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Es un lugar muy atractivo para los amantes de las compras. Desde aqui podemos ir a pasear al lago de Hoan Kiem que, pese a ser el centro neurálgico de la ciudad, ofrece unas vistas relajantes en medio del caos. En el centro, la isla de la Tortuga, una pequeña islita que tiene una torre. Muy cerca del lago, a 10 minutos a pie, la Opera de Hanoi, al lado del Hotel Hilton. Ambos edificios son del mismo estilo puesto que la cadena fue autorizada a construir el hotel a cambio de remodelar el edificio de la opera. Y si todavía nos quedan fuerzas nos podemos acercar hasta el nuevo y lujoso hotel Melia Hanoi. Ironías de la vida, pared con pared se encuentra el antaño famoso "Hanoi Hilton, la prisión donde los franceses mataban y torturaban a los anticolonialistas y donde los vietnamitas recluyeron a los aviadores americanos capturados durante la guerra de Vietnam. En la actualidad sólo queda una parte del edificio que ha sido acondicionada como museo. Una visita a Hanoi quedaría incompleta si no asistimos a un espectáculo genuinamente vietnamita y único en el mundo. El teatro de marionetas sobre agua. Después, antes de volver al hotel, una cena vietnamita en el prestigioso restaurante Indochina parece imprescindible. No siempre está a nuestro alcance cenar donde lo han hecho François Miterrand y otros altos dignatarios del mundo entero. |
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La Pagoda de Shwedagon, la joya de Myanmar
Tapussa y Bhallika, dos hermanos mercaderes del reino Mon, estando ejerciendo su oficio en India, fueron a encontrarse con Buda. Los hermanos, impresionados por la luz que emanaba, le regalaron lo más delicioso que llevaban, unos pasteles de miel. Pasándose la mano por la cabeza, Buda recogió ocho pelos que entregó a los hermanos como muestra de su agradecimiento. |
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Según cuenta el rey Dhamazedi en 1485 la pagoda cayó pronto en desuso y fue cubierta por la vegetación. En el 308 A.d.C. unos misioneros llegados de India la redescubrieron para el rey de Thaton, recién convertido al budismo, y desde entonces ha sido un lugar de culto permanente. La pagoda ha sido reconstruida en numerosas ocasiones, la más importante en 1768, depués que un terremoto causara importantes daños. Para cualquier devoto el valor principal de la estupa principal son las cuatro reliquias de los cuatro Budas de nuestro universo, pero para quien quiera algunos datos mas prosaicos diremos que el exterior está cubierto por 8668 planchas sólidas de oro con un valor aproximado de 3 millones de euros. En lo alto de la torre de 98 metros, hay 5441 diamantes con un total de 2072 kilates sin contar la joya más importante, un diamante de 76 kilates. Otras joyas "menores" son los 2317 rubíes, zafiros y topacios que alberga la base de la veleta. Del parasol cuelgan 1065 campanas de oro y 420 de plata. La cúpula se cubre cada año con panes de oro. Se calcula que ya acumula mas de 53000 kg. de oro. Como podéis ver la Pagoda de Shwedagon es, sin ninguna duda, la joya de Myanmar. |
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| Un día en la vida de un monje budista | |
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Aunque a los visitantes todos nos parecen iguales, en realidad hay tres tipos de templos budistas en el sudeste de Asia, por supuesto todos pertenecientes a la rama del Budismo llamada Theravada: los comunes, los de enseñanza y los de meditación. Los comunes son los dedicados a servir a la población organizando funerales, bodas y otros actos sociales. Son el centro de reunión de la comunidad. Los de enseñanza acogen a los novicios que estudian para monjes. Es habitual que estos dos tipos de templos tengan hospitales para enfermos desahuciados, centros de desintoxicación de drogadictos u orfanatos para niños abandonados. Los templos de meditación son los mas aislados con poco contacto con la población. La meditación exige una gran concentración, reclusión y tranquilidad. Para un monje el día empieza a las 4 de la madrugada. Se asea y reza individualmente. Cuando hay suficiente luz para poder ver las líneas de la mano cada uno coge su cuenco y sale a buscar el desayuno y el almuerzo. Suelen hacer siempre la misma ruta que pasa siempre por las mismas casas o mercados. Los vecinos esperan a los monjes o a los novicios a la entrada de las casas para darles la comida que suele consistir en arroz blanco, un plato de carne o verduras y un postre. También es costumbre ofrecer zumos de fruta, leche y agua. |
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Cuando se ha recogido suficiente se vuelve al templo alrededor de las 7 h. Al llegar todo lo recogido se junta en la cocina y se desayuna en comunidad. Al terminar, los más jóvenes o los novicios recogen lo sobrante y lo guardan para el almuerzo.
En los templos-escuela se inician las clases mientras que en los otros se procede a la limpieza de los lugares privados o se recibe a las personas que vienen a pedir consejo. A las 11 h se almuerza. Hay que recordar que los monjes no pueden comer nada a partir de mediodía. Después, algunos hacen una siesta y a partir de las 14 h. se reanudan las clases o se dedica el tiempo al estudio de los largos textos que hay que aprenderse de memoria para las celebraciones. A las 17 h se limpian los alrededores del templo y, al terminar, se disfruta de unos momentos que se dedican al aseo personal. A las 19 h da comienzo la oración comunitaria conducida por el monje principal del monasterio que, además, da una charla sobre algún tema específico. Hacia las 20 h. todos se recluyen en sus habitaciones para descansar o seguir estudiando. En los monasterios dedicados a la meditación los monjes duermen muy poco puesto que pueden estar meditando varias horas por la noche. |
Como curiosidad diremos que no pueden escuchar la radio ni ver la TV pero, si pese a todo lo hacen, sólo pueden ver o escuchar los telediarios. |
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| El Nam Pla (la salsa de pescado) | |
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El Nam pla es también conocida por los occidentales como "salsa de pescado". Es un ingrediente imprescindible y la base más importante de la cocina thailandesa. También es usado por la mayoría de cocinas de los países sudeste de Asia. Para su elaboración se utilizan peces pequeños y muy frescos. Se lavan, se dejan secar bien y se mezclan con sal (dos o tres partes de pescado por una de sal). La mezcla se coloca en una gran tinaja poniendo una base de sal, el pescado en el centro y también sal por encima. Todo se cubre con una tapa hecha a base de un entrelazado de pequeñas cañas de bambú. Sobre ésta se colocan gruesas piedras para que presionen toda la mezcla y eviten que durante el proceso de fermentación la masa, al aumentar de volumen, pueda verterse por la parte superior. La tinaja se deja al sol entre nueve meses y un año. De vez en cuando se abre la tapa para exponer los pescados directamente al sol y para que se airee la mezcla. Esto hace que el proceso de fermentación se acelere y la masa se vuelva líquida con mayor rapidez. |
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Los rayos del sol hacen que la salsa adquiera su peculiar color marrón rojizo transparente. Al cabo del tiempo se hace un agujero en el fondo de la tinaja y se vierte el líquido en un recipiente. Se cuela y se filtra en una tela bien limpia y el jugo resultante se guarda en otra tinaja que también se deja durante dos semanas al sol para que se airee y se disipe un poco el fuerte olor que desprende. A partir de este momento ya se puede envasar. El Nam pla se usa en lugar de la sal por lo que si nos pasamos en la cantidad, los platos seran, simplemente, incomibles. |
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| Hacia la Camboya profunda
Camboya es sobradamente conocida por los templos de Angkor y por la capital, Phnom Penh. Pero, desgraciadamente, el resto del país es totalmente desconocido. ¿Cual es la razón por la que Camboya es siempre, para los viajeros, una extensión de un viaje a Thailandia, Myanmar, Vietnam o Laos?. ¿Que hay mas allá de Angkor y Phnom Penh?. Hay una buena respuesta a estas preguntas. La monumentalidad de Angkor eclipsa a cualquier otro lugar. ¿Que puede competir con una de las maravillas del mundo?. |
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Está respuesta depende únicamente de la filosofía con que impregnemos nuestro viaje. Por supuesto si nuestras prioridades son los grandes monumentos y las playas paradisíacas, formaremos parte de los que piensan que Camboya termina en Angkor. Pero si sentimos una cierta curiosidad por ir un poco más allá, puede que descubramos muchas cosas. ¿No es excitante llegar a una capital de provincia donde hace semanas o meses que no ven a un turista?. ¿A quien no le atrae la idea de ascender el Mekong desde Phnom Penh hasta la frontera con Laos hasta aunque sea en una incomoda y repleta barca local?. ¿Y un paseo en barquita a remos en Kratie, donde el Mekong se ensancha y forma decenas de islas, para ver a los pocos delfines de agua dulce que quedan?. Para los que quieran arriesgarse voy a proponer una ruta desde Phnom Penh hasta la frontera con Vietnam por rio y por tierra. Como he dicho antes no esperéis grandes monumentos ni fascinantes paisajes. Solo os quedara el sentimiento de haber estado donde pocos turistas han llegado, la amabilidad de las gentes cuyas familias han sido destrozadas en la época de los khmeres rojos y vuestros propios pensamientos cuando vuestra mirada se pierda en el horizonte de una tierra maltratada. La primera etapa nos llevará desde Phnom Penh hasta Kratie (en camboyano hay que pronunciar Kroché), hacia el norte. A las 8 de la mañana sale una barca que, previa parada en Kampong Cham llega al cabo de 6 horas a Kratie. No es un transporte comodo. Se trata de una barca rápida, larga y estrecha, totalmente cerrada y con un aire acondicionado demasiado fuerte. En Kratie hay un par de vetustas guest house y un hotel mas que decente. Kratie conserva algunos edificios de arquitectura colonial, un colorido y provinciano mercado que funciona a primerísima hora de la mañana y un centro de meditación. Por la tarde, es imprescindible arreglar una excursión en barca de remos para ver los delfines de agua dulce. Es lo mejor de Kratie. Si calculamos que nuestro paseo coincida con la puesta de sol el espectáculo es fascinante. Podemos desembarcar en alguna de las decenas de islitas y experimentar una sensación de paz y soledad, perdido en medio del Mekong, difícil de describir. |
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Al día siguiente hemos de conseguir un transporte hasta Senmonorom ya sea alquilando un vehículo con conductor o en las camionetas que funcionan a modo de autobús. Llegar allí nos tomará todo el día por, a ratos, infames carreteras de tierra muy probablemente impracticables en época de lluvias. |
| Senmonorom es la capital de la provincia de Mondulkiri y se encuentra a muy pocos kilómetros de la frontera con Vietnam. De hecho, es tan complicado llevar productos de Phnom Penh hasta aquí que muchos de ellos (entre ellos el agua mineral "La Vie") vienen de Vietnam. Sin embargo, los extranjeros no pueden cruzar esa frontera. Es un pueblo cuyas calles no conocen el asfalto. Hay un par de Guest Houses en la ciudad en las que podemos pernoctar y comer. No hay nada que ver aqui pero, si conseguimos un transporte (hay alquiler de motos y camionetas con conductor), un paseo por los alrededores merece la pena. Camboya se muestra aquí tal como es, muy alejada de la idea que el turista obtiene de Angkor,un país pobre, cuyas gentes han de luchar con una tierra plana y yerma para poder subsistir pero que nos ofrecerán lo poco de lo que disponen con una amable sonrisa. Al día siguiente hay que volver hasta Kampong Cham por la misma carretera de tierra. Allí puede cruzarse el Mekong por un puente inaugurado hace tan solo un año. Podemos pernoctar en Kampong Cham, una ciudad bastante más modernizada con dos maravillosos templos de arquitectura khmer: el Vat Nokor y el Prey Nokor. La vuelta a Phnom Penh nos tomara menos de una mañana por una novísima y perfectamente asfaltada carretera. También podemos volver en barca pero hacerlo por carretera nos evita repetir ruta. Si este recorrido se hace solo hasta Kratie nos bastaran 2 días. Si queremos seguir el recorrido hasta Senmonorom necesitaremos tres días más. Uno para llegar, uno para recorrer el área y otro para volver. Parando una noche en Kampong Cham hay que añadir otro día. Por último, desaconsejo hacer el trayecto de Kratie a Senmonorom en época de lluvias ya que corremos el riesgo de que las carreteras estén totalmente impracticables. En la época seca llegaremos a Senmonorom completamente rebozados de polvo y sudor, hace bastante fresco (por no decir frío) allí y las guest house no disponen de agua caliente. |
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| Transportes alternativos Cuando imaginamos un viaje pocas veces reparamos en las incomodidades que puede plantearnos el transporte. Desde nuestra casa y confortablemente sentados delante de un mapa todos las carreteras parecen buenas, las distancias cortas y siempre estamos seguros que no tendremos gran dificultad para ir de un punto a otro. Pero cuando nos encontramos "in situ" la cosa varia y no es extraño que tengamos que recurrir a lo que podríamos llamar "transportes alternativos". También es cierto que otras veces recurrimos a ellos por puro placer. Pero sea como sea, cuando viajamos los usamos. Vamos a hablar de algunos de estos transportes, a veces pesados y lentos, pero siempre curiosos y divertidos. | |
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Empecemos por uno que tiene muchos nombres según el lugar y según tenga motor o no. Se trata del Samlo, Richaw, Xiclo o Tuc Tuc. El más rudimentario es una bicicleta a la que se ha añadido, delante o detrás, un asiento para una o dos personas. Los asiáticos, que son pequeñitos, pueden viajar de a dos pero los occidentales, mas corpulentos y pesados, es mejor que lo hagan de forma individual. Suelen encontrarse en ciudades pequeñas o ambientes rurales. Son adecuados para distancias cortas y siempre que la orografía del terreno sea plana, de lo contrario habrá que bajarse en cada cuesta y ayudar al "chofer" a empujar (lo que, por cierto, no da lugar a una rebaja en el precio de la carrera). Aunque dispone de una capota para los pasajeros, cuando llueve torrencialmente entra agua por todas partes. No hace falta decir que el pobre chofer que pedalea queda como una sopa. A la hora de negociar el precio, el extranjero siempre se encuentra en una situación embarazosa puesto que no es fácil decidir entre el coste real del trayecto y la pena que nos da un hombre pedaleando como un loco arrastrando a dos pesos pesados occidentales sentados cómodamente detrás. La versión más moderna del ingenio es el triciclo de Bangkok llamado comúnmente "Tuc Tuc" por el estrépito que salía de su motor antes de la obligación de poner silenciadores al tubo de escape. Es un vehículo poco adecuado para largas distancias, muy inestable al tener sólo tres ruedas, sin taxímetro (lo que lleva a eternos regateos con los conductores) y bastante peligroso si no hay tráfico ya que los chóferes no suelen respetar los límites de velocidad. Por el contrario suelen ser rápidos cuando hay grandes embotellamientos. Una versión mucho más rudimentaria del "Tuc Tuc" la encontramos en Laos. Allí no se han andado por las ramas y han partido una moto por la mitad. Delante, manillar, motor y asiento del conductor, detrás, el banco para dos, cuatro o hasta seis clientes. Si lo vieran los de la BMW no lo creerían. Recientemente se ha puesto de moda, especialmente en Myanmar, visitar lugares monumentales (como Bagan) en coche de caballos. Tiene su encanto ya que el lento trote del animal permite apreciar muy bien el paisaje, sacar buenas fotografías y disfrutar del paseito. Son baratos y fáciles de encontrar pero los amantes de los animales sufrirán un poco. El caballo asiático parece muy enclenque y, a primera vista, nadie diría que es capaz de tirar del carro. Es adecuado para distancias cortas. De lo contrario, nuestros riñones y posaderas protestarán. | |
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En los trekkings, nada mejor que un elefante. Es capaz de transportar sin pestañear a tres personas, conductor y dos pasajeros que van sentados perpendicularmente al lomo en una incómoda banqueta. En lugares llanos es soportable pero en las cuestas o las bajadas hay que agarrarse muy fuerte so pena de salir disparados hacia adelante o hacia atrás. No es fácil saber si se cansa más el animal o los pasajeros que hacen un enorme dispendio de energía agarrándose como locos. Son capaces de pasar por encima de la fina línea que separa los campos de arroz sin aplastar ni una sola mata. Sus patas están preparadas para terrenos embarrados lo que da una gran sensación de seguridad. Lo malo es que los trayectos duran entre dos y cuatro horas y, además, son muy asustadizos. Un perro o un gato puede frenarles en seco o hacer que salgan a la carrera en dirección contraria. Si el "xofer" nos permite conducir al elefante tengamos presente dos cosas. Una, no nos hará ningún caso aunque nos desgañitemos intentando imitar los sonidos del conductor. Dos, tenemos que sentarnos encima de su cabeza con una pierna a cada lado. Los pelos del animal son duros como agujas por lo que, si llevamos pantalones cortos... Por último unas líneas dedicadas a las barcas fluviales. Las tradicionales son una auténtica gozada. Lentas pero muy baratas y bastante seguras. Hacen que los recorridos sean muy plácidos y tranquilos siempre que no crucemos aguas bravas. Es importante asegurarse que llevan techo o toldo, de lo contrario el fuete sol tropical nos achicharrará. En algunos tramos del Mekong se utilizan unas barcas que, según se dice, inventaron los japoneses. Se trata de una pequeña embarcación (máximo 8 personas) de quilla totalmente plana a la que se ha adaptado un motor de camión. El estrépito se oye a kilómetros a la redonda y alcanzan velocidades de vértigo. Es habitual que se facilite un casco y un salvavidas a los pasajeros que, por cierto, al ser la embarcación de reducidas dimensiones van como sardinas. Los trayectos pueden durar horas y son el paradigma de la incomodidad. Los paisajes pasan a toda prisa, no da tiempo a ver nada y uno se pasa todo el viaje intentando despertar a brazos y piernas. No llevan toldo u otra protección por lo que o te quemas o quedas como una sopa. Y, además, son casi tan caras como el avión. |
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| Este mes en TIVOLI'S BISTRO: Dulce y Picante en San Valentin y clase de Cocina Thai |
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Para celebrar el día de San Valentin (el día de los enamorados) hemos pensado que nada mejor que hacer un menú especial dulce y picante. Dulce por el amor y picante... por qué nunca se sabe como puede acabar la noche en un día como éste. Días 14 y 15 de Febrero. Menú degustación especial: 6 platos de cocina thailandesa (como siempre, algunos un poco picantes y otros no) y 4 postres artesanales. Duranbte el més de Febrero haremos dos sesiones de clase de cocina Thai: Miércoles 19 y Miércoles 26. Más información en el apartado de noticias. |
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19 y 26 de Febrero Clase de Cocina |
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| Apuntes finales
Si quereis enviar vuestros comentarios, críticas, sugerencias, petición de información, etc. hacerlo, por favor, a la siguiente dirección de email: tivolisbistro@tivolisbistro.com |
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| RESTAURANTE TIVOLI'S BISTRO La magia de la cocina de Thailandia |
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| C/Magalhaes 35 - 08004 Barcelona Telefono: 93 441 40 17 |
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| Email: tivolisbistro@tivolisbistro.com Página Web: www.tivolisbistro.com |
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