S U M A R I O
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Bago, ciudad de paso
Las cuevas de Pak Ou
El S.I.T.C.
Khemer Borane, tradición Khmer
Skytrain, el metro del cielo
Este mes en TIVOLI'S BISTRO...
 
 
Bago, ciudad de paso

La ciudad de Bago (Pegu) se encuentra situada a 80 Km de Yangon en la ruta hacia Mandalay. Es el punto donde se toma la carretera que va hasta Golden Rock, al este, o Mandalay, al norte. La carretera que la une a la capital esta en muy buen estado ya que muchos tramos son totalmente nuevos. Pero eso es solo una vana ilusión. Cuando se sale de Bago en cualquier dirección uno puede comprobar el pésimo estado de las carreteras birmanas.
La ciudad fue fundada en el año 573 por dos principes Mon de Tathon. Mas tarde se convirtiría en una gran ciudad y la capital de la baja Birmania. La edad de esplendor de Bago empezó en 1365 y duró 270 años. Los primeros visitantes europeos que llegaron a la ciudad mencionaron en sus crónicas su importancia como puerto y centro de comercio. Durante su epoca dorada (reinados de la dinastía de Hamsawaddy) Bago fue enriquecida con multitud de monumentos sagrados. Sin embargo, en 1757, el rey Alaungpaya la arruino totalmente. El rey Bodawpaya (1782-1819) intento la reconstrucción pero debido al cambio de curso del río perdió su conexión con el mar y, por consiguiente, su puerto. Ya nunca llegaría a recuperar el esplendor que había tenido en el pasado.
El edificio más significativo es la pagoda de Shwemawdaw, (llamada también la Gran Pagoda de Oro), una de las más veneradas de Myanmar. Es un edificio visible desde varios kilómetros. Sus 114 metros de altura dominan toda el área. Se empezó a construir hace mas de 1000 años pero en sus inicios solo tenía 23 metros. El centro de la estupa albergaba 2 cabellos de Buda. La verdad es que casi puede decirse que esta pagoda ha ido creciendo metro a metro. En el 825 crecio dos, y en el 840 dos mas. En el 982 un diente sagrado se añadió a las reliquias. En 1435 se reconstruyo hasta alcanzar los 84 m de altura. En 1796 el rey Bodawpaya volvió a reconstruirla, esta vez hasta los 91 metros. Tres terremotos casi consecutivos la convirtieron en un simple montículo de tierra y no fue hasta 1952 en que se reconstruyó por última vez alcanzando su altura actual, 14 metros más que la pagoda de Shwedagon.

Buda Reclinado de Shwethalyaung

la Gran Pagoda de Oro

Se accede al edificio por una avenida cubierta flanqueada por tiendas. Cuando el sol da de lleno sobre el dorado de la estupa, la luz es casi cegadora. Dentro del recinto, deambular y sentarse a la sombra de los árboles mientras nos llegan los rumores lejanos de los rezos de los monjes nos sumergirá en una atmósfera mística.
Otros edificios interesantes de la ciudad son la Pagoda Hintha Gone que ofrece unas bonitas vistas de toda la ciudad, la enorme estatua del buda reclinado de Shwethalyaung, el templo de Maha Kalyani Si, la pagoda Mahazedi o la pagoda de Shwegugale que contiene 64 estatuas de buda sentado. El mercado nos permitirá asomarnos a los quehaceres diarios de las las gentes.
Desgraciadamente Bago es una ciudad que siempre se visita apresuradamente. Los que van a Golden Rock, solo bajan del coche unos minutos por que tienen prisa en llegar a la montaña y los que van hacia Mandalay ni siquiera bajan del tren pensando en el largo e incómodo trayecto que les espera. Sin embargo, pasar una noche en la ciudad no es mala idea. Si vamos a Golden Rock podremos hacer el viaje con más tiempo y más calma y si nuestro destino es Mandalay podremos volver a tomar el tren en la misma estación en la que hemos descendido.
Encontraremos hoteles y restaurantes a precios razonables pero, sobre todo, nos sorprenderá la amabilidad de sus habitantes que, por la noche, nos miraran con cierta curiosidad. No están acostumbrados a ver extranjeros que paseen con calma por su ciudad.
 
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Las cuevas de Pak Ou

A unos 25 Km. de Luangprabang, remontando el Mekong hasta la confluencia con el río Nam Ou, encontramos unas montañas calcáreas con dos grandes cuevas conocidas como Las Cuevas de Pak Ou, nombre que se podría traducir por "las cuevas de la desembocadura del río Ou". Son de tamaño medio y no serían excesivamente espectaculares si no fuera por que desde hace mucho tiempo, los habitantes de la zona colocan en ellas estatuas de Buda de todos los tamaños y posiciones aunque predominan los Budas de pie estilo Luangprabang. En su momento de máximo esplendor se podían encontrar en su interior mas de 800. Las cuevas no tuvieron jamás ningún tipo de vigilancia por que a ningún laosiano se le hubiera ocurrido robar allí. Sin embargo, desde la apertura del país al turismo, este número ha ido decreciendo alarmantemente. Solo quedan poco más de 500 aunque ahora un guarda de seguridad las vigila constantemente y también cobra la entrada.
Las dos cuevas están a diferentes niveles. La más baja, Tham Ting, es la que contiene más estatuas. Se accede a ella desde el río por unas escaleras. No es muy profunda por lo que siempre disfruta de luz natural aunque es mejor llevar una linterna para poder ver bien en los lugares más recónditos. De aquí mismo otras escaleras bastante empinadas llevan hasta la segunda cueva, Tham Phum, mucho más profunda y sin iluminación por lo que ahora si que es imprescindible una lampara. Si no llevamos nada seguro que encontraremos algún chavalín que, por una pequeña propina, nos iluminará con un candil tradicional. Para la visita, especialmente en época lluviosa, es mejor llevar un calzado con suela bien grabada para evitar resbalar. La distancia al techo es suficiente para no tener que agacharnos salvo en algunos pasos un poco bajos en los que hay que tener cuidado de no golpearnos la cabeza.

Cuevas de Pak Ou

Embarcadero
La visita a las cuevas nos tomara prácticamente todo un día. Lo mejor es chartear una barca tradicional (puede hacerse en el mismo embarcadero en frente del Wat Xiengthong). Le podremos pedir al patron que vaya parando en los poblados de las orillas que despierten nuestro interés. Quiza os topéis con alguna sorpresa. Hace muchos años le pedí al timonel parar la barca frente a un poblado perdido en las orillas del Mekong. Al bajar, sus habitantes que aún no estaban nada acostumbrados a ver turistas, salieron a saludarme y, con gestos, me invitaron a subir hasta sus casas. Yo estaba algo azorado pensando que no habría posibilidad alguna de comunicación con aquellas amables gentes pero mi sorpresa fue mayúscula cuando me presentaron a un campesino de ropas raídas y aspecto desaliñado que había vivido varios años en Francia y hablaba perfectamente francés. Aquel hombre hizo posible que pudiera comunicarme con todo el mundo. Guardo un gratísimo recuerdo de este encuentro.
Uno de los poblados de casi obligada parada es el de Ban Xang Hai. Allí se hacen recipientes de barro y se destila alcohol de arroz (lau lau). Desgraciadamente la afluencia de visitantes ha propiciado la aparición de tenderetes para turistas. El lugar ya no es tan encantador como antaño.
Para comer podemos utilizar un cobertizo con mesas y bancos en las propias cuevas con unas vistas magníficas sobre el Mekong, pero no debemos olvidar llevar comida y agua embotellada.
A la vuelta, sentados tranquilamente en nuestra barca de lento navegar, podremos contemplar como el sol lentamente va cayendo. El viaje terminará en las escalinatas que dan directamente al Wat Xiengthong, según muchos, el templo más bonito de Laos. Aunque tengáis prisa por llegar a la ducha del hotel vale la pena ver la puesta del astro rey desde el templo. Pocas veces os habréis visto inmersos en un silencio tan sobrecogedor.
 
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El S.I.T.C (Saló Internacional de Turisme de Catalunya)

Como cada año, a finales del próximo mes de Mayo, del 26 al 29 se celebrará en el recinto de la Fira de Montjuich el S.I.T.C (Saló Internacional de Turisme de Catalunya). A diferencia de Fitur (el salón de Turismo de Madrid que se celebra a finales de enero), el S.I.T.C está enfocado al público general y no solamente para profesionales. Este año se celebra casi un mes más tarde que en ediciones anteriores por lo que, con toda seguridad, todas las agencias participantes dispondrán ya de su catálogo de viajes.
El S.I.T.C es un gran escaparate donde podremos encontrar el viaje para nuestras próximas vacaciones. Las instalaciones se ubicaran en el Palacio nº 1, nº 2 y nº 3 (Plaza de l’Univers), Recinto de Montjuïc. Estará habierto de 10 a 20 horas ininterrumpidamente. La entrada costará 6 Euros (gratis para los menores de 6 años).
La mayoría de agencias llamadas "de aventura" de Barcelona y Catalunya tienen stand propio en el certamen. Además de consultar los nuevos catálogos, tenemos una oportunidad única para preguntar todas las dudas que tengamos sobre nuestro futuro viaje, dejar nuestra dirección postal o email para que se nos vaya informando periódicamente e incluso hacer una pre-reserva de un determinado circuito.
Además de las agencias, los stands de los diferentes países nos facilitarán información general de lugares, eventos, fiestas, folclore, gastronomía, formalidades aduaneras, vacunación, etc.
El restaurante Tivoli's Bistro ofrecerá a sus clientes, como cada año, entradas gratuitas para este evento.
 
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Khemer Borane, tradición Khmer
A finales de noviembre de 2003 abrió sus puertas el restaurante Khmer Borane en Phnom Penh. El nombre puede traducirse literalmente por "Khmer Antiguo" aunque lo que realmente quiere dar a entender es que aquí se hace auténtica cocina Khmer tradicional.
Su situación es inmejorable, en el paseo del río y muy cerca de una zona de hoteles y restaurantes muy concurrida tanto por los turistas como por los locales.
Su propietaria es la Sra Phav Phalkun que para sobrevivir, como tantos camboyanos, tuvo que abandonar el país en la dura época de los Khmeres Rojos. Estuvo trabajando varios años en Paris y ahora, llegada la hora de la jubilación, ha decidido volver junto a su hijo y su nuera, Ourk Savon, a Phnom Penh y lanzarse a la aventura de la restauración con este pequeño establecimiento. En realidad la señora Ourk es quien está permanentemente al frente del negocio. La Sra Phav actúa como una auténtica relaciones públicas.
El local es muy pequeñito pero se encuentra muy fácilmente. Basta tomar el paseo del río frente al Palacio Real girando a mano izquierda y pronto daremos con el. Está entre la esquina que da a la plaza frente al Palacio Real y el hotel Star Royal.
La cocina esta muy cuidada. Se trata de cocina Khmer tradicional que se intenta elaborar exactamente como antaño. En los platos no hay ningún ingrediente que no sea completamente natural. Aunque el local es un poco pequeño, la carta es razonablemente extensa. Como en toda cocina oriental, los platos se sirven todos a la vez y se disponen en el centro de la mesa. Cada comensal tiene su plato de arroz que acompañara a todo lo que comamos. Hay que destacar las deliciosas sopas de sabores a la vez ácidos y dulces. En una comida camboyana nunca puede faltar una. El pescado frito con mango verde o el amok de pollo son otros platos francamente recomendables. El amok tiene aquí un punto de picante delicioso que a veces le falta en otras regiones de Camboya. Otro plato que hay que probar es el pescado cocinado con azúcar de palma. Para postre, nada mejor que las frutas tropicales del tiempo.

Tradición Khmer

El autor con la propietaria
Si no nos apetece probar la cocina camboyana, cosa francamente poco probable, en la carta encontraremos algunos platos de cocina francesa fruto del paso de los propietarios por tierras galas: un croque monsieur o una quiche lorraine francamente aceptables nos traerán al paladar sabores mas conocidos.
No tenemos que sufrir demasiado por nuestro presupuesto. Los platos oscilan entre los 2 y los 3 dólares por lo que una buena comida o cena raramente sobrepasará los 10 con bebida incluida.
Si vais al Khmer Borane no cometáis el error de sentaros fuera. Las mesas están muy cerca de la acera y el ruido de los coches y el paso de los transeúntes no propician precisamente una cena tranquila. Es mucho mejor dentro, frente a la barra del bar, donde el ambiente es mucho más relajado. Además, os recomiendo ir a cenar. La iluminación es tan tenue que, según en que circunstancias, la cena romántica está asegurada.
Khemer Borane Cafe and Restaurant. 389 Sisowath Quay. Phnom Penh. Tel: 012 29 00 92.
 
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Skytrain, el metro del cielo
Desde hace muchos años, el gran problema de Bangkok ha sido el tráfico. A determinadas horas del día es tan intenso que uno puede estar parado en una retención una hora entera sin moverse un sólo metro. En realidad, los habitantes de esta enorme metrópolis han aprendido a convivir con él. No es extraño que se escojan determinadas horas del día para tomar el coche por que, de lo contrario, no se sabe seguro a que hora se llegará. Las citas se fijan orientativamente. Nadie pone mala cara si recibe una llamada al portátil que le advierte que llegaremos mas tarde de lo previsto por que estamos parados en un descomunal atasco. Pero lo más increíble es la práctica cotidiana de las personas que han de tomar el coche a primera hora de la mañana para ir a trabajar. Si se vive en las afueras de Bangkok uno no puede arriesgarse a salir de casa a las 8 para entrar al trabajo a las 9. Seguro que no se llega. Hay que salir cuando el tráfico es fluido, digamos... ¡a las 530 de la madrugada! (a partir de las 6 empiezan los atascos). Aunque nuestra oficina esté en el otro extremo de la ciudad, saliendo de casa a esas horas seguro que llegamos antes de las 7. Pero no empezamos a trabajar hasta las 9. ¿Que hacemos?. Muy fácil, dormimos en el coche hasta un poco antes de las 9, vamos a desayunar y entramos a trabajar. Parece cosa de risa pero esto lo hacen miles de personas cada día.
Hay que reconocer que las autoridades llevan años buscando soluciones pero ni los horrorosos puentes elevados, ni las dobles autopistas (literalmente una encima de otra), ni los carriles bus han mejorado demasiado las cosas.
La solución llegó de la mano del metro elevado que es comúnmente conocido como "skytrain". Se inauguró el 5 de Diciembre de 1999 y se ha convertido en el sistema de comunicación más confortable y cómodo. Por allí por donde pasa ha revolucionado por completo la manera de desplazarse de las personas y también los hábitos. Ahora uno ya puede desplazarse a cualquier hora con la seguridad de que llegará puntual a las citas.
Tomar el metro elevado es una experiencia que un turista no debe perderse. Tanto los vagones como las estaciones están muy bien cuidadas, con constante vigilancia tanto electrónica como personal. El aire acondicionado es una gozada y el traqueteo mínimo. Al ser un medio de transporte elevado proporciona unas vistas magníficas sobre la ciudad. La única pega es que las líneas son todavía un poco cortas y a veces para llegar a destino no nos quedará mas remedio que hacer una combinación metro-bus o taxi. En algunas estaciones funciona lo que se llama el "shuttle bus", un autobús que tiene su origen y final en la propia estación con billete combinado y que sirve los barrios cercanos a las estaciones.

Dos pisos de "metro"

Estación a cielo abierto
No es un transporte barato si lo comparamos con los autobuses o los taxis. El precio varía en función de la distancia a recorrer por lo que pagaremos entre 10 y 40 baths por trayecto (1 Eur = 50 Bat aprox). Hay títulos de transporte mas baratos aunque al visitante quizá le convenga la tarjeta válida para todo un día que solo cuesta 100 bats y que también permite tomar gratuitamente cualquier Shuttle Bus.
Los trenes circulan todos los días desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche con una frecuencia que se incrementa notablemente en las horas punta.
Por el momento el metro elevado cuenta solo con dos lineas: la de Mo Chit - On Nut y la de National Stadium - Saphan Taksin. Ambas tienen correspondencia en Silom y ambas están en sendos procesos de expansión.
Desde Abril de 2004 funciona una tercera línea, en este caso subterránea. Se trata de la que va de Hua Lamphong Railway Station hasta Bangsue, donde conecta con la estación de tren de Bangsue Junction. Hay muchas estaciones que tienen enlace con el metro elevado pero no correspondencia. Es decir, si se cambia de uno a otro hay que volver a pagar. Probablemente ese problema se solucionará pronto.
Si el "skytrain" es un modelo de modernidad, el subterráneo es algo espectacular. Todas las estaciones están dotadas de aire acondicionado y las vías están protegidas por paneles acristalados. Los trenes pueden funcionar de forma automática sin conductor.
Aunque ahora el suburbano ya ha sido aceptado, no fue fácil acostumbrar a los thais a tomarlo. No hay que olvidar que Bangkok está asentada en el delta del río Chao Praya, una zona poco propicia para hacer obras bajo tierra. Todo en la ciudad es elevado y no había costumbre de meterse por unas escaleras bajo tierra. Durante el primer mes el billete fue gratuito y se organizaron multitud de visitas guiadas de asociaciones y escuelas para que todo el mundo pudiera familiarizarse poco a poco con el nuevo sistema de transporte. Antes de la inauguración se oían muchos comentarios del tipo "yo jamás tomare ese metro". Pero basta montarse en hora punta para ver que, al final, los thais también han acabado por aceptar la modernidad.
 
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En TIVOLI'S BISTRO... Fin de año Thai y charlas sobre viajes
 
El Jueves 14 y Viernes 15 de Abril menú especial con los platos más típicos de la cocina thai para celebrar el año nuevo (Pi Mai) 2548. Al final, una divertida charla y un curso aceleradísimo de thailandés.
La ultima semana de Abril y duranto todo Mayo iniciamos nuestras cenas-charlas temáticas que seguro interesarán a todos los que tengan pensado viajar a Thailandia, Vietnam, Laos, Myanmar o Camboya.
Haced vuestra reserva cuanto antes.
Para más información visitar el apartado "noticias".
Fin de Año Thailandes en Abril
Cenas monográficas sobre viajes
Clases y cursillos de cocina thai
 
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Apuntes finales

Si quereis enviar vuestros comentarios, críticas, sugerencias, petición de información, etc. hacerlo, por favor, a la siguiente dirección de email: tivolisbistro@tivolisbistro.com
Todo lo que se expone en este boletín debe tomarse como una mera información que, si bien ha sido contrastada en la medida de lo posible, puede haber variado en el momento en que llega al lector. Por esa razón los autores declinan cualquier responsabilidad derivada de errores o interpretaciones de la información facilitada.
Este boletín es una gentileza del restaurante de cocina thailandesa TIVOLI'S BISTRO

 
 
RESTAURANTE TIVOLI'S BISTRO
Cocina Thailandesa
C/Magalhaes 35 - 08004 Barcelona
Telefono: 93 441 40 17
Email: tivolisbistro@tivolisbistro.com
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